SANATIGH: rehabilitación deshumidificante para muros húmedos

Código: S.0007

Ciclo rehabilitador deshumidificante, anticondensación, compuesto por un sistema integrado de enfoscado, enlucido, relleno y pintura protectora.

Productos utilizados

Introducción

La humedad de las mamposterías es un problema nada infrecuente en los edificios. Una cuerpo murario está "patológicamente húmedo" cuando el contenido de agua que lo caracteriza, en porcentaje, supera el 3%. La situación se vuelve crítica cuando el agua está presente en gran cantidad y la mampostería no es capaz de digerirla, en presencia de cantidades importantes de sales, o en presencia de condiciones climáticas adversas.

Los efectos derivados de ello son el deterioro de los cuerpos murarios y de los enlucidos, la pérdida de la capacidad termoaislante, el desprendimiento del papel de pared, la caída de la pintura, la manifestación de eflorescencias, la aparición y el crecimiento de moho, algas, bacterias, etc., con serias repercusiones para la salud.

 

Una solución fiable y eficaz de los problemas relacionados con las humedades en las paredes está representada por el sistema que incluye el enlucido macroporoso, rehabilitador, deshumidificante SANATIGH, el enfoscado adhesivo, deshumidificante UNTERSANA y el acabado homogeneizante SANASTOF, que se caracteriza, entre otros, por unas destacadas capacidades deshumidificantes del enfoscado UNTERSANA, que se puede considerar, a todos los efectos, como parte integrante del propio enlucido deshumidificante.

El principio de funcionamiento de los enlucidos macroporosos, deshumidificantes, está representado por la elevada superficie de evaporación determinada por la estructura macroporosa que los caracteriza. El enlucido tradicional retiene la humedad, impidiendo su adecuada evaporación. De ello se deriva la acumulación de agua y sales higroscópicas en el cuerpo murario, en proceso dinámico que avanza en términos de degradación. La estructura macroporosa del enlucido deshumidificante, por el contrario, asegura su equilibrio higrométrico adecuado.

En otras palabras, el enlucido macroporoso deshumidificante absorbe el agua de la mampostería y favorece su evaporación hacia el exterior. Esta característica, asimilable, en cierta medida, a la de una esponja, es un elemento fundamental que se debe tener en cuenta ya que, si no se considera adecuadamente, puede generar algunos problemas.

 

Transpirabilidad de un enlucido

Los procesos mencionados introducen el concepto de la permeabilidad al vapor de agua y de su influencia en los fenómenos que rigen el equilibrio higrométrico de los cuerpos murarios. Los elementos a considerar se definen por el "coeficiente de resistencia al paso del vapor (μ)", una medida científica de la capacidad de un material de oponerse al tránsito del vapor de agua (cuanto más bajo es el coeficiente es más transpirable el material, el aire tiene μ = 1). Estos son algunos ejemplos de coeficientes de transpirabilidad:

Tipo de material

Coef. μ

Enlucido de yeso

7

Enlucido de cal y cemento

15

Enlucido de cemento

19

Hormigón

32

Poliestireno expandido

70

Poliuretano expandido

70

Polietileno en hojas

100000

Aluminio en hojas

infinito

SANATIGH

9

 

Todos los materiales del ciclo deshumidificante SANATIGH tienen un coeficiente comprendido entre 9 y 11, de tal manera que las partes que componen el "sistema de enlucido" completo sean coherentes entre sí y puedan proporcionar juntos una salubridad habitacional muy elevada.

Es interesante observar además que, en presencia de superficies caracterizadas por un nivel de evaporación normal, la altura de la humedad ascendente está comprendida normalmente entre 2 veces y 5 veces el espesor del muro, mientras que, en presencia de superficies escasamente transpirables o de revestimientos que impiden la evaporación (enlucidos y pinturas poco transpirables), la altura de la humedad ascendente puede alcanzar y superar niveles comprendidos entre ¡10 y 12 veces el espesor!

Algunas notas útiles

La macroporosidad y permeabilidad de los enlucidos deshumidificantes es obviamente eficaz también frente a los elementos líquidos en contacto con ellos. El enlucido macroporoso, de hecho, si entra en contacto directo con estancamientos del agua de lluvia, por ejemplo en correspondencia con la acera (especialmente si no tiene inclinación), se embebe rápidamente de agua. Antes de la aplicación del enlucido, es por tanto indispensable comprobar que la inclinación de la acera permita un escurrimiento rápido del agua de lluvia. Se recomienda asimismo realizar el zócalo (10-15 cm) de la fachada exterior con un material distinto, que sea menos absorbente y que sirva como capa de aislamiento del nivel de la acera.

El enlucido macroporoso empuja el agua de la mampostería hacia el exterior, prescindiendo del revestimiento que completa el sistema deshumidificante. Si la capa final (enlucido, pintura, etc.) no es adecuadamente transpirable, los efectos pueden ser desastrosos (figura 3). El enlucido, la pintura y en todo caso el acabado de un sistema macroporoso deshumidificante debe poseer características de permeabilidad al vapor coherentes con las del sistema deshumidificante. Por ejemplo, en enlucidos del tipo SANATIGH, SANAWARME o CALEOSANA, el valor de μ, del acabado, no deberá ser superior a 11.

 

 

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