PRERIT: desactivador de fraguado para pavimentos con la técnica de la

Código: S.0066

Azichem ha desarrollado un protocolo de aplicación para realizar excelentes pavimentos que combinan una gran resistencia mecánica y durabilidad del hormigón con el valor estético de un pavimento natural.

Productos utilizados

Los pavimentos de hormigón tienen la gran ventaja de ser relativamente económicos, rápidos de realizar, mecánicamente resistentes y de larga duración. Estas características han propiciado su gran éxito en el campo de las aplicaciones industriales y de infraestructuras, donde las prestaciones mecánicas tienen sin duda mucha más importancia que la estética. Desde hace algún tiempo, sin embargo, los pavimentos de hormigón están haciendo cada vez más su aparición también en el ámbito residencial y comercial. En este segmento de mercado, la técnica de la "grava lavada" es sin duda una de las técnicas constructivas de mayor interés, dado que permite realizar pavimentos adecuados en el aspecto mecánico, duraderos y fáciles de ejecutar, pero que también tengan el "toque" de un itinerario revestido de grava, o de un camino natural.

La técnica de la "grava lavada 'se basa en un paso fundamental: la aplicación de un desactivador o retardante de fraguado (PRERIT) sobre la superficie del hormigón fresco, recién apuntalado, y que en el transcurso de un par de horas es capaz precisamente de desactivar el proceso de endurecimiento de los primeros 2-3 milímetros superficiales de masa de cemento. A continuación, gracias a un hidrolavado a presión, se puede retirar esta capa superficial "blanda", destacando el material árido que constituye el hormigón. Las ventajas de esta técnica, además obviamente del notable impacto estético del producto final, adecuado incluso para actuaciones en espacios naturales y paisajísticos, residen en el hecho de que no se necesitan equipos especiales y la técnica para su ejecución no se diferencia mucho de la que se emplea generalmente para los pavimentos apuntalados normales.

  

 

La definición estilística del pavimento resultante, gracias a esta técnica, puede personalizarse además según las necesidades y gustos, variando por ejemplo la forma, los colores y la granulometría de los áridos que constituyen la matriz de cemento (se puede, por ejemplo, realizar grava con guijarros redondos, de un solo color o de colores moteados). Incluso se podrá dar color a la propia masa de cemento, mediante la adición de unos óxidos específicos en la fase de mezcla, para conseguir un fondo de color en el cual se insertarán los guijarros expuestos en la superficie.

Como complemento del ciclo, Azichem presenta también una serie de productos para conseguir un pavimento todavía mejor: se trata de la adición de fibras de polipropileno multifilamento antifisuración (READYMESH PM-180) directamente a la mezcla de cemento, de la aplicación de un consolidante, endurecedor, antievaporante al término de los trabajos (QL NANO LITHIUM), a base de silicatos de litio, que haga de curado y secado y que aporte una mayor impermeabilidad y dureza a la superficie final, y un sellador elastomérico (EG 91) para el sellado de las juntas de contracción y de reanudación de colada, necesarios como en cualquier otro pavimento de hormigón.

 

Compartir

Soluciones integrales que podrían interesarte